En mi oficina tengo un aparato de aire acondicionado que no debe de tener ni número de serie de lo antiguo que es. Lleva fallando de mala manera un par de semanas y el jefe homínido se empeña en decirme cualquier chorrada en lugar de darle la patada al trasto y cambiarlo de una vez.

Que es caro reemplazarlo, señala el muy cachondo, y si no es porque le asusto con que los equipos están sufriendo y pueden llegar a colapsarse y dejarnos en bragas ni se inmuta. Es de la vieja escuela, de los que afirman cosas como que la mujer -según pare- se debe levantar, recoger un poco y ponerse a trabajar. Que eso de recuperarse y de sufrimientos psicológicos es de nenazas.

Pues encima se cree muy ingenioso. ¿ Son todos los jefes homínidos igual de sensibles o es algo que te da el cargo y una nómina de cuatro cifras de las que la primera es mayor de seis ?.