Porque para qué tengo este sitio si no es para publicar mis cosas y volver a ellas una y otra vez. No es muy sano pero me hace falta recordarla de otra forma que no era enferma.
Al poco de llegar Lup a casa en una de las ocasiones en las que las pude ver interactuando. Siempre he temido que Kayra se sintiese desplazada y le hiciese daño. Y con ese temor conseguí perderme su infancia porque sabiendo lo celosa que era Kayra me esperaba cualquier cosa.
Una vez advertí una herida en la cabeza de Lup en forma de túnel y que con el tiempo aprendí que corresponde con un colmillo. El cómo se lo hizo es pura especulación. Ni idea de por qué lo tenía. Accidente o pelea. Lup no rechazó nunca a Kayra así que supongo que no fue pelea, fue aprendizaje.
Tengo una anécdota curiosa en la que no caí hasta pasados unos días (no estaba yo bien para nada). Vivía ya separado en un apartamento que alquilé en Las Rozas en la calle de al lado de donde vivía mi hija y mi madre, como todas las madres de su tipo, me enviaba fiambreras con comida. Yo los usaba, los lavaba y se los llevaba. Nada raro en este punto.
Pero un día al marchar al trabajo me dejé la bolsa de fiambreras en la entrada y al volver vi la bolsa volcada y su contenido esparcido y, ¡horror!, mordisqueado. Eran orificios muy pequeños, como de agujas me parecieron, y su rastro seguía hasta el sofá del salón, donde sobre él se amontonaba como la mitad de ellos.
Recuerdo estallar en furia con Kayra. Nunca había hecho nada de eso y que le dejase a Lup hacerlo era la hostia. Ella tenía que cuidarla, que enseñarle que así no se hacían las cosas. ¿Cómo le permitió subirse al sofá para amontonar allí las fiambreras que mordisqueaba?
¡Un momento! Lup no tenía capacidad de subirse al sofá ni de lejos, ¿cómo habían aparecido allí? Pues Kayra, no pudiendo parar a ese cachorro que estaba echando dentadura, fue subiendo las fiambreras al sofá para ponerlos a salvo. Lup tan pancha y yo regañando a Kayra.
(Ángel me dice que se escribe táper. Que fiambrera sirve pero hoy me siento raro y si alguien no conoce el significado que lo busque y aprenda algo).
En el siguiente video, ya en Cerceda, se les puede ver y escuchar cómo comen una chuche super especial, que consiste en tendones y nervios de vacuno con los que disfrutan un montón. Lup se los comía en poco más de un minuto. Kayra puede tardar una hora porque para comer ha sido siempre comedida.
Aquí se les puede ver jugando como suelen hacerlo los perros. Algo de gruñido y algo de mordisco falso en el cuello. Esto es algo que hacían siempre que les ponía los arneses y mientras yo terminaba de arreglarme y coger sus cosas para pasear. Les mandaba a jugar al salón e increíblemente lo hacían. Se iban las dos corriendo a jugar a esto. Kayra hacía trampa y ocupaba el mejor sitio -tumbada en uno de los colchones- mientras que Lup resbalaba en el suelo de tarima y se esforzaba por jugar (la calidad es baja para poder ponerlo en la web).
Semanas atrás Lup dejó de hacerlo. Y ahí vi que ya estaba pasando algo.