Contra viento y marea …

… y desfalleciendo sólo lo justito para echar unas lagrimitas, emitir unos alaridos y seguir con la actualización a Squeeze.

Viernes 3 de Junio

Comienzo tarde el trabajo real porque hasta las seis de la tarde no se han marchado y no he podido apagar máquinas y cerrar sesiones (el que lo hagan ellos debe ser algún tipo de tabú laboral en el que no quiero ahondar).

Comienzo dando los pasos indicados en el proceso anterior cual alcóholico anónimo y a medio camino tengo el primer corte de luz que me descubre con pasmo varias cosas: la primera es que mi ordenador está mal conectado al SAI (concretamente en la toma que protege contra sobre tensiones en lugar de la que lleva a la batería) y la segunda es que el monitor de los servidores (compartido mediante un conmutador de teclado y monitor) tampoco lo está.

Intento indagar un poco más y parece que todo el polígono en el que estamos se ha quedado sin luz. Me voy al bar a tomar un café y allí veo que ellos sí que tienen luz pero no saben decirme por qué. Vuelvo bastante preocupado porque estoy a medio actualizar y aunque los SAI aguantan tampoco estoy seguro de cuánto va a durar el corte. Pero los humanoides de la compañía eléctrica (que a estas alturas aún ignoro su nombre) no son excesivamente severos y al volver del bar ya tengo energía para las máquinas y mi ánimo.

Y sí, no han sido muy severos en el castigo, pero sí insistentes, porque a lo largo de la siguiente hora y media me regalan otros cinco cortes de energía eléctrica al cabo de los cuales me rindo y me vuelvo a casa. Dejo allí los procesos a medio configurar y por si acaso desconecto el cable que une el modem ADSL con el servidor. No me termino de fiar sobre cómo he dejado el cortafuegos ni el resto de los servicios.

Sábado 4 de Junio

El sábado vuelvo y veo en los registros que hubo dos cortes más y luego me entero por el dueño del bar que es algo normal por estas fechas. Ante mi sorpresa me cuenta que se debe a la instalación de los feriantes para las próximas fiestas del pueblo; al parecer juegan a contratar un volumen de energía eléctrica concreto y luego a intentar ver hasta dónde pueden aumentar lo sin que salte todo. Este tira y afloja es consentido por las autoridades locales y a ninguna se les ha ocurrido alguna solución expeditiva y sencilla como ahorcamientos en masa. Una lástima porque ahora tendré que tener en cuenta también los calendarios festivos locales.

En cualquier caso los sustos no acabaron ahí:

  1. El servidor de aplicaciones debe reiniciar para usar el nuevo núcleo y … no reconoce el RAID y por ende los diferentes sistemas de archivos en ellos almacenados. Vuelta a pelear con todo lo habido y por haber hasta que consigo que vea la luz.
  2. Compruebo horrorizado que con esta configuración de red que tengo los escritorios de KDE4 no van ni medio fluídos. Bueno, en realidad hay cosas que van estupendamente y otras que no. Al menos para mis estándares de paciencia.
  3. La máquina virtual y vital para el funcionamiento de la empresa no funciona con aceleración hardware y -peor aún- el módulo que antes empleaba kqemu parece haber desaparecido en Squeeze. De momento funciona sin aceleración pero las quejas van a ser abundantes.

Domingo 5 de Junio

El filtro antispam con el que quería sustituir al que tenemos ahora mismo tampoco tiene soporte en esta versión de Debian. Menos mal que he encontrado el repositorio de un desarrollador de Debian llamado Julien Valroff que se ha encargado de mantener una versión compilada.

El resto del día lo paso entrando en cada una de las cuentas de usuarios (media docena escasa) y configurando los aspectos más críticos del escritorio, como los efectos especiales y el tipo de actividad. Tontadas que quitan tiempo y que después he visto que no son tan importantes, porque los usuarios hacen y deshacen a su antojo.

Antes de retirarme a casa a pasar la tarde allí con acceso remoto escribo un bonito cartel anunciando todo lo que ha cambiado y lo que puede ir mal y … bueno, termino reuniendo una lista considerable de advertencias cual padre aterrado ante hijo adolescente. Tan larga que tengo que encoger el tipo de letra para que entre en una página.

Lunes 6 de Junio

Llego un poco tarde, no mucho, y veo que hay un ambiente raro que atribuyo a los cambios de sistema, hasta que me doy cuenta de que la mayoría no están trabajando. ¿ La razón ? El contable ha decidido que veintidos años trabajando a las órdenes del director son demasiados para su salud mental y que se larga. ¿ Cómo ? ¿ Así ? ¿ Ahora ? ¿ Recién recibida una notificación de la agencia tributaria por irregularidades con la declaración del IVA del año pasado ? ¿ Estás de broma ? Pues no, no lo está.

El talón de Aquiles

He pasado el resto del día apagando fuegos de todo tipo pero no me puedo quitar la sensación extraña de que lo peor está por venir. Y no me refiero a la situación laboral sino a la tecnológica porque el núcleo de programas de la empresa me ha dado el día. Ha funcionado de lo más irregular: por momentos veloz y seguro y a ratos prácticamente a rastras.

El núcleo informático, creo haberlo dicho anteriormente, es una máquina virtual con una distribución Suse 7.2 y un núcleo Linux 2.4, que ha ido a trompicones todo el maldito día. He estado mirando otros sistemas de virtualización y ninguno me ha parecido tan simple de poner en marcha como qemu, así que he llegado a rozar la locura en mi búsqueda de soluciones: ¿ debía montar una máquina virtual con una versión Lenny de Debian que a su vez ejecutase otra máquina virtual con el Suse 7.2 ? ¿ Hasta cuándo podía estirar el montaje ?

Encima esta tarde, sin haber hecho cambios en el sistema, pues aún estoy estudiando opciones, ha comenzado inexplicablemente a marchar a toda velocidad; eso y escuchar algunos testimonios me están llevando a la conclusión de que se trata de un problema de rendimiento en acceso a los discos, porque es cuando accede a la base de datos cuando presenta los parones intermitentes. ¿ Es una pista ?

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