SEO y la madre que lo parió …

… porque a buenas horas se acuerdan de él.

No estoy siendo justo. Lo cierto es que es algo que nos ofrecieron en su momento la empresa que construyó y mantiene el catálogo de la empresa, en Drupal, pero que lo hemos ido retrasando porque había mucho que hacer y son un poco lentos de entendederas.

Ahora se descubre que algunas páginas, muchas en realidad, tienen más relevancia que nosotros con nuestros propios productos y, obviamente, quieren saber qué costaría situarlas más arriba: nada nuevo bajo el sol.

Ya les he explicado que si lo que quieren son campañas publicitarias los costes son clarísimos: lo que queramos gastarnos. Por contra modificar la valoración en los buscadores (en Google quieren decir) es un proceso lento y muy variable.

Reconozco que es un tema que dejé apartado hace varios años y que sólo he mirado en contadas ocasiones y muy por encima; aparecer en la primera página es, ante todo, un negocio. Y como tal se juega con unas reglas especiales, también cambiantes, a las que hay que echar bastante dinero. Dinero porque necesitas a alguien que sepa lo que haces (de ahí mi reticencia a dárselo a estos chicos) y dinero porque lleva tiempo y el tiempo ya se sabe.

Voy a preguntarles directamente y a ofrecerles la salida de siempre: que si están ocupados nos buscamos a otros. Una mentira que me estoy cansando de decir porque ocupación raras veces tienen y el dinero siempre es necesario, pero que le da una pátina de educación al proceso y a mí la oportunidad de observar su reacción. Si no es entusiasta ya sé que voy a tener problemas. Claro que si el entusiasmo rezuma estoy seguro de que aparecerán más: o les hace falta la pasta en exceso y me van a plantear presupuestos disparatados,  como me ocurrió con el mantenimiento de la web, o es algo nuevo cuyo aprendizaje quieren que les finance.

Y vuelvo al tema. Creo que el posicionamiento de una web entra dentro de lo místico. Google, por ejemplo, te da un montón de consejos y te informa de los límites, de lo que es aconsejable y de lo que no, pero al final su famoso algoritmo toma la decisión que toma y te quedas sin saber el por qué exactamente has quedado por debajo de otra página. Incertidumbre.

Incertidumbre que suelen aprovechar para echar balones fuera y que yo no quiero que se transmita a los jefes; poco entienden ya como para que les diga que no es cuestión de dinero si no de … ¿ de qué ?

Voy a probar y luego cuento …