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Una lista de correo

Más bien una visión general de lo necesario para tener una.

Ya he hablado de esto con anterioridad pero es un tema que sufre tantos cambios como las tecnologías sobre las que se construye por lo que no queda otra que actualizarlo.

Sí, son varios programas -más un puñado de ajustes en los DNS- que no queda otra que hacer funcionar juntos. Es menos complicado de lo que parece y lo cierto es que si fuese para una única lista lo mismo no merecería la pena. Pero no, es para un gestor de listas que puede hacerse cargo de cientos de ellas con miles de subscritores y decenas de miles de mensajes sin despeinarse. Y por eso merece la pena.

Una vez que la parte software está completa es necesario prestar atención a los cambios en el DNS que cierran el círculo:

  • SPF: Determina quién (direcciones IP) puede enviar correo en nuestro nombre.
  • DKIM: Proporciona una clave pública para verificar el origen de los mensajes de correo ya que el servidor (empleando Exim4 en este caso) ha usado la clave privada para firmarlos.
  • DMARC: Sirve para indicar a cualquiera que reciba uno de nuestros mensajes qué hacer si falla alguno de los dos anteriores: rechazarlo, ponerlo en cuarentena, …

Ninguno de los mecanismos anteriores cubren todo el espectro de problemas con el correo electrónico, especialmente si se reenvían mensajes o se pasan por filtros corporativos que alteran todo o parte del mensaje. Lo anterior funciona muy bien si el mensaje sale del gestor de la lista y llega a los buzones de los destinatarios siguiendo el protocolo habitual.

Claro está que, dependiendo del nivel de paranoia y/o hartazgo de los administradores de correo de un sitio, los mensajes pueden llegar sin problemas o necesitan una ayuda por parte de los receptores. Desde esta orilla poco más se puede hacer.

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