A ver, que tampoco me sorprende dada mi tendencia a comenzar temas y no completarlos pero …

… que a fecha de hoy, finales de enero de 2020, tenga 85 entradas en borrador (ochenta y cinco) empieza a ser un poco desesperante.

La más antigua, agárrate que vienen curvas, data del año 2010. Dos mil diez, una dećada atrás. ¿ Estoy tonto ?

Que vale, que sí, que muchas de ellas eran cosas de las que quería hablar y que perdieron enganche, actualidad o simplemente interés. Pero es que otras es por esa costumbre tontaina que tengo de hacer pequeñas cosas y dejarlas a medias. Mira que me he dicho veces que primero termines la tarea y luego hables de ella.

Si empiezo describiendo la tarea, con esa ilusión de cachorro que me caracteriza -los ojitos y el movimiento de rabo-, y anticipo cómo va a funcionar y qué beneficios va a traer a mí, a mis homínidos o a la humanidad en general, ya sé que el mundo real se encarga después de enseñarme la vieja lección del oso y su piel.

Y ahora estoy en la tesitura de afirmar que voy a a hacer algo al respecto (sin reírme) o publicar esta entrada y olvidarme del asunto.

Algún vistazo le echaré. Sé que hay cosas que técnicamente son interesantes y alguna que otra incluso brillante.

Veremos qué tal depara el fin de semana y si puedo cumplir algo. De momento hay extraños movimientos en mi lugar de trabajo: copias de seguridad de ciertas máquinas de ciertos homínidos que tengo que realizar con urgencia, discreción, sin explicaciones (para variar) y un extraño juego de es vital y no tiene importancia que suele cabrearme bastante. Soy informático y como tal bastante fácil de llevar si te tomas la molestia. No me fastidies ahora con secretitos, que ya tengo medio siglo a mis espaldas.

Melón.