Teatro: La culpa

Una estupenda historia narrada en cuatro patadas, sin cambios de escena (virtuales diría yo, pero tengo que preguntárselo a mi profesora)., con una interpretación soberbia. De esas en las que te olvidas de los actores y sólo ves los personajes.

Fue en el Teatro Bellas Artes, antiguo pero muy bonito.

Pequeños planes

Me lo he planteado como recordatorio, en la pizarra bajo la que Laura estudia, sobre la mesa plegable que le construí.

Y bien, de momento bien. Aunque algún día me lo salte siempre podré echarle un vistazo rapido  y recordar. Hay más cosas,.claro, pero esas prefiero no publicarlas aquí.

Dos citas con el médico perdidas …

… por la zona horaria. Que manda narices que a estas alturas estemos así.

El caso es que hace unas semanas me presenté en la consulta cinco minutos antes de la hora de la cita para descubrir, con fastidio, que había llegado una hora tarde. Tuve que pedir disculpas -muchas- porque parecia que lo había hecho a propósito, por dejadez o vete tú a saber.

Me dieron otra cita para hoy y, oh, sorpresa, vuelvo a llegar una hora tarde. Más disculpas, más vergüenza, más confusión.

Delante del administrativo edito la cita y la sitúo en enero en la hora que me indica: las once de la mañana. Salgo de edición y me fijo que el calendario me dice que la cita es a las doce. Entro en la cita, cambio, salgo, miro, vuelvo a mirar, vuelvo a editar … Así hasta que me percato de que la primera vez que puse la cita, por alguna extraña razón, se añadió como zona horaria UTC. Y, claro, son las once UTC pero las doce en la zona España/Madrid. Y así queda. Al no crear una nueva entrada y limitarme a editar la que estaba el error se propagaba hasta casi una tercera vez.

Ya está arreglado, menos mal, y espero ser atendido sin mucho cachondeo el próximo día.